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Análisis, contexto y datos sobre comercio digital en México.


Mascotas y comercio digital en México: una categoría impulsada por recurrencia

La compra digital de productos para animales de compañía se organiza alrededor del abastecimiento cotidiano, la reposición y la presencia extendida de mascotas en los hogares mexicanos.

En México, la relación entre hogares y animales de compañía ya forma parte de la vida económica ordinaria. La Encuesta Nacional de Bienestar Autorreportado del INEGI registró que 69.8% de los hogares contaba con algún tipo de mascota en 2021, con un acumulado estimado de 80 millones de animales de compañía. Ese dato ayuda a ubicar la categoría no como un nicho aislado, sino como una línea de consumo asociada a rutinas domésticas, gasto recurrente y necesidades de reposición.

Dentro del comercio digital mexicano, las mascotas ocupan una posición particular: no dependen solo de compras ocasionales, temporadas o artículos durables. Su dinámica está vinculada con alimento, higiene, accesorios y otros productos que se integran al mantenimiento cotidiano del hogar.

La categoría mascotas dentro del consumo digital mexicano

La expansión del comercio digital en México ha ocurrido sobre una base de conectividad más amplia. De acuerdo con la ENDUTIH 2024, elaborada por el INEGI en colaboración con el IFT, 83.1% de la población de seis años y más usó internet y 73.6% de los hogares contó con acceso a este servicio. En ese mismo año, 35.8% de las personas usuarias de internet realizó compras en línea.

Ese entorno no convierte todas las categorías en digitales de la misma manera. El Estudio de Venta Online 2025 de AMVO ubica a mascotas como una categoría con 63% de penetración total declarada y 25% de penetración de compra online. La distancia entre ambos porcentajes muestra una convivencia todavía marcada entre canales físicos y digitales: la compra existe con amplitud, pero su traslado al entorno digital avanza dentro de límites concretos.

En este contexto, la categoría no se explica únicamente por adopción tecnológica. También responde a la frecuencia con la que ciertos productos se agotan, se sustituyen o se incorporan al gasto mensual. La compra de alimento, productos de limpieza, arena, premios o accesorios básicos tiende a repetirse con mayor regularidad que la adquisición de bienes durables. Esa recurrencia es una de las razones por las que mascotas aparece cercana al universo de consumo masivo.

Mascotas y comercio digital en México: reposición, rutina y abastecimiento

AMVO ha incorporado mascotas dentro de sus análisis de consumo masivo digital. En su estudio de Segmentos de Consumo Masivo 2026, la asociación incluye la categoría junto con alimentos, bebidas, despensa, farmacia, bebés, belleza y cuidado personal, y señala que este tipo de comercio responde a misiones planificadas de reposición más que a compras impulsivas.

Esa clasificación es relevante porque desplaza la mirada desde la compra aislada hacia el abastecimiento. En mascotas, la operación digital se articula con productos que tienen ciclos de consumo definidos: sacos de alimento, empaques pequeños, artículos de higiene, arena sanitaria o productos de uso frecuente. La recurrencia no significa necesariamente automatización ni fidelidad a un solo canal; significa que existe una necesidad que vuelve al sistema de compra de manera periódica.

El Estudio de Venta Online 2025 de AMVO también señala que las categorías de alta recurrencia generaron nuevos compradores durante 2024. Aunque la medición no atribuye ese comportamiento exclusivamente a mascotas, sí permite leer la importancia de las compras repetidas dentro del avance general del comercio digital.

Implicaciones económicas de una compra que se repite

La recurrencia modifica la forma en que una categoría participa en el comercio digital. En lugar de depender solo de eventos de alto valor o compras esporádicas, las mascotas se integran a flujos pequeños o medianos, pero constantes. Esta característica tiene efectos sobre inventario, disponibilidad, logística urbana y métodos de pago, aun cuando esos efectos no siempre sean visibles para el consumidor final.

En el Estudio de Venta Online 2025, AMVO reporta que el envío a domicilio se mantiene como el método preferido de entrega por casi nueve de cada diez compradores digitales, mientras crece la recolección directa en tienda. Para una categoría como mascotas, esa combinación resulta estructural: algunos productos tienen peso o volumen relevante, otros se requieren con cierta urgencia y otros pueden resolverse mediante reposición programada o compra anticipada.

Los métodos de pago también muestran una infraestructura en proceso de normalización. En el mismo estudio, AMVO registra que la tarjeta de débito concentra 75% de uso en compras online, seguida por tarjeta de crédito y pagos en efectivo en cadenas comerciales. Esa mezcla refleja un comercio digital que no depende de un solo instrumento financiero y que convive con distintos niveles de bancarización.

Patrones territoriales y límites de adopción

El avance de la categoría también está condicionado por diferencias territoriales. La ENDUTIH 2024 muestra brechas de acceso a internet entre entidades: mientras Ciudad de México y Sonora registraron 84.4% de hogares con internet, Chiapas tuvo 50.7%, Oaxaca 55.5% y Guerrero 58.9%. Estas diferencias importan porque el comercio digital no se despliega sobre un territorio homogéneo.

En mascotas, la presencia de animales de compañía es amplia, pero la posibilidad de resolver compras por canales digitales depende de conectividad, cobertura logística, formas de pago y oferta disponible. El dato de INEGI sobre hogares con mascotas permite dimensionar la base social de la categoría; los datos de AMVO muestran que su digitalización todavía no alcanza el mismo nivel que su presencia en el consumo total.

Por eso, la categoría funciona como una ventana para observar una tensión más amplia del ecosistema digital mexicano: el comercio en línea no solo crece por deseo de compra, sino por la coordinación entre hábitos domésticos, infraestructura tecnológica, capacidad logística y confianza en los canales disponibles.

La compra digital de productos para mascotas avanza sobre una base cotidiana. Su relevancia no está en una novedad de corto plazo, sino en la manera en que una necesidad recurrente se incorpora, de forma gradual y desigual, a los circuitos del comercio digital mexicano. En esa continuidad se entiende su lugar dentro del sistema económico: una categoría sostenida por hogares, reposición y cambios discretos en la forma de abastecer la vida diaria.

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